miércoles, 10 de octubre de 2007

Reflexionando sobre el qué y el como

Estos días me ha dado por pensar, que cada uno de nosotros tiene un límite en la cantidad de palabras que puede escribir por día, y he pensado esto viendo la escasez y parquedad de mis posts en este y otros blogs, que achaco a la cantidad de palabras que, por diversos motivos me ha tocado escribir off line en el trabajo (declaración ambiental para E.M.A.S, actas de varias reuniones ERP, entre otros), es decir, creo que la sequía blogueril viene del exceso de escritura en el ámbito profesional.

A pesar de no haber estado escribiendo por gusto en estos últimos días, si he estado reflexionando sobre el hecho de hacerlo, planteándome una duda qué ha de cuidarse más ¿lo que se cuenta, o como se cuenta?. Sigo pensando.

2 comentarios:

Avería dijo...

Pues yo no es que escriba mucho en el trabajo, soy de números, pero sí cuando vienen las semanas de cierre o excesivo curro cuando llego a casa y me siento frente a la pantalla no me sale nada, así estoy estos días nada inspirada, pero yo lo achaco más a agotamiento mental, aunque conscientemente no lo note.

Estevo Raposo dijo...

Fin del trimestre, no?